martes, 16 de abril de 2013

FRAGMENTOS TRAICIONADOS XVII: EL MANIFIESTO COMUNISTA

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EL MANIFIESTO COMUNISTA


La historia de toda sociedad hasta nuestros días no ha sido sino la historia de la lucha de clases.

Hombres libres y esclavos, patricios y plebeyos, nobles y siervos, maestros artesanos y jornaleros, en una palabra, opresores y oprimidos, en lucha constante, mantuvieron una guerra ininterrumpida, ya abierta, ya disimulada; una guerra que terminó siempre, bien por una transformación revolucionaria de la sociedad, bien por la destrucción de las dos clases antagónicas.

En las primeras épocas históricas encontramos por todas partes una división jerárquica de la sociedad, una escala gradual de condiciones sociales. En la antigua Roma hallamos patricios, caballeros, plebeyos y esclavos; en la Edad Media, señores feudales, vasallos, maestros, compañeros y siervos, y en cada una de estas clases gradaciones particulares.

La sociedad burguesa moderna, levantada sobre las ruinas de la sociedad feudal, no ha abolido los antagonismos de clase. No ha hecho sino sustituir con nuevas clases a las antiguas, con nuevas condiciones de opresión, con nuevas formas de lucha.

Sin embargo, el carácter distintivo de nuestra época, de la época de la burguesía, es haber simplificado los antagonismo de clases. La sociedad se divide cada vez más en dos grandes campos opuestos, en dos clases directamente enemigas: la burguesía y el proletariado”.

(C. Marx y F. Engels: Manifiesto comunista)

"¿En qué consiste entonces la enajenación del trabajo? Primeramente en que el trabajo es externo al trabajador, es decir, no pertenece a su ser; en que en su trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo, arruina su espíritu. Por eso el trabajador sólo se siente en sí fuera del trabajo, y en el trabajo, fuera de sí. Está en lo suyo cuando no trabaja y cuando trabaja no está en lo suyo. Su trabajo no es, así, voluntario, sino forzado, trabajo forzado. Por eso no es la satisfacción de una necesidad, sino solamente un medio para satisfacer las necesidades fuera del trabajo. Su carácter extraño se evidencia claramente en el hecho de que tan pronto como no existe una coacción física o de cualquier otro tipo se huye del trabajo como de la peste. El trabajo externo, el trabajo en que el hombre se enajena, es un trabajo de autosacrificio, de ascetismo"  
Marx, "Manuscritos económico-filosóficos"


ACTIVIDADES

  1. A partir del texto anterior, ¿cuáles son los aspectos fundamentales de la teoría desarrollada por Marx y Engels? 
  2. ¿Por qué dan los autores tanta importancia a la lucha de clases? ¿Estás de acuerdo con ellos?
  3.  En los siglos XIX y XX compitieron por ganarse el apoyo de los trabajadores dos teorías revolucionarias que cuestionaban radicalmente el orden social: la que encarnaron Marx y Engels y el anarquismo. Busca y cita algunas de sus diferencias.
  4. Explica con tus palabras qué es la alienación para Marx. Crees que actualmente hay gente alienada en otros ámbitos, ¿cómo y por qué?
  5. Busca información sobre los siguientes conceptos marxistas:   

valor de cambio y valor de uso
revolución
advenimiento del capitalismo  

   6. ¿Crees posible hoy algún tipo de revolución? Razona tu respuesta.

   7. ¿Puede acabarse el capitalismo algún día? Razona tu respuesta.

  8. Haz una redacción, aplicando los conceptos y teorías derivadas de las anteriores actividades, con el siguiente tema: ¿Es posible un cambio político y económico hoy en día? Ventajas y desventajas. 

FRAGMENTOS TRAICIONADOS XVI: SOBRE VERDAD Y MENTIRA EN SENTIDO EXTRAMORAL


En algún apartado rincón del universo centelleante, desparramado en innumerables sistemas solares, hubo una vez un astro en el que animales inteligentes inventaron el conocimiento. Fue el minuto más altanero y falaz de la "Historia Universal": pero, a fin de cuentas, sólo un minuto. Tras breves respiraciones de la naturaleza, el astro se heló y los animales inteligentes hubieron de perecer. Alguien podría inventar una fábula semejante pero, con todo, no habría ilustrado suficientemente cuán lastimoso, cuán sombrío y caduco, cuán estéril y arbitrario es el estado en el que se presenta el intelecto humano dentro de la naturaleza. Hubo eternidades en las que no existía; cuando de nuevo se acabe todo para él no habrá sucedido nada, puesto que para ese intelecto no hay ninguna misión ulterior que conduzca más allá de la vida humana. No es sino humano, y solamente su poseedor y creador lo toma tan patéticamente como si en él girasen los goznes del mundo. Pero, si pudiéramos comunicarnos con la mosca, llegaríamos a saber que también ella navega por el aire poseída de ese mismo pathos, y se siente el centro volante de este mundo. Nada hay en la naturaleza, por despreciable e insignificante que sea, que, al más pequeño soplo de aquel poder del conocimiento, no se infle inmediatamente como un odre; y del mismo modo que cualquier mozo de cuerda quiere tener su admirador, el más soberbio de los hombres, el filósofo, está completamente convencido de que, desde todas partes, los ojos del universo tienen telescópicamente puesta su mirada en sus obras y pensamientos. 
(...).
Solamente mediante el olvido puede el hombre alguna vez llegar a imaginarse que está en posesión de una "verdad" en el grado que se acaba de señalar. Si no se contenta con la verdad en forma de tautología, es decir, con conchas vacías, entonces trocará continuamente ilusiones por verdades. ¿Qué es una palabra? La reproducción en sonidos de un impulso nervioso. Pero inferir además a partir del impulso nervioso la existencia de una causa fuera de nosotros, es ya el resultado de un uso falso e injustificado del principio de razón. ¿Cómo podríamos decir legítimamente, si la verdad fuese lo único decisivo en la génesis del lenguaje, si el punto de vista de la certeza lo fuese también respecto a las designaciones, cómo, no obstante, podríamos decir legítimamente: la piedra es dura, como si además captásemos lo "duro" de otra manera y no solamente como una excitación completamente subjetiva? Dividimos las cosas en géneros, caracterizamos el árbol como masculino y la planta como femenino: ¡qué extrapolación tan arbitraria! ¡A qué altura volamos por encima del canon de la certeza! Hablamos de una "serpiente": la designación cubre solamente el hecho de retorcerse; podría, por tanto, atribuírsele también al gusano. ¡Qué arbitrariedad en las delimitaciones! ¡Qué parcialidad en las preferencias, unas veces de una propiedad de una cosa, otras veces de otra! Los diferentes lenguajes, comparados unos con otros, ponen en evidencia que con las palabras jamás se llega a la verdad ni a una expresión adecuada pues, en caso contrario, no habría tantos lenguajes. La "cosa en sí" (esto sería justamente la verdad pura, sin consecuencias) es totalmente inalcanzable y no es deseable en absoluto para el creador del lenguaje. Éste se limita a designar las relaciones de las cosas con respecto a los hombres y para expresarlas apela a las metáforas más audaces. En primer lugar, ¡un impulso nervioso extrapolado en una imagen! Primera metáfora. ¡La imagen transformada de nuevo en un sonido! Segunda metáfora. Y, en cada caso, un salto total desde una esfera a otra completamente distinta. Se podría pensar en un hombre que fuese completamente sordo y jamás hubiera tenido ninguna sensación sonora ni musical; del mismo modo que un hombre de estas características se queda atónito ante las figuras acústicas de Chladni en la arena, descubre su causa en las vibraciones de la cuerda y jurará entonces que, en adelante, no se puede ignorar lo que los hombres llaman "sonido", así nos sucede a todos nosotros con el lenguaje. Creemos saber algo de las cosas mismas cuando hablamos de árboles, colores, nieve y flores y no poseemos, sin embargo, más que metáforas de las cosas que no corresponden en absoluto a las esencias primitivas. Del mismo modo que el sonido configurado en la arena, la enigmática x de la cosa en sí se presenta en principio como impulso nervioso, después como figura, finalmente como sonido. Por tanto, en cualquier caso, el origen del lenguaje no sigue un proceso lógico, y todo el material sobre el que, y a partir del cual, trabaja y construye el hombre de la verdad, el investigador, el filósofo, procede, si no de las nubes, en ningún caso de la esencia de las cosas.
¿Qué es entonces la verdad? Una hueste en movimiento de metáforas, metonimias, antropomorfismos, en resumidas cuentas, una suma de relaciones humanas que han sido realzadas, extrapoladas y adornadas poética y retóricamente y que, después de un prolongado uso, un pueblo considera firmes, canónicas y vinculantes; las verdades son ilusiones de las que se ha olvidado que lo son; metáforas que se han vuelto gastadas y sin fuerza sensible, monedas que han perdido su troquelado y no son ahora ya consideradas como monedas, sino como metal. 

ACTIVIDADES.
  1. ¿Cómo concibe Nietzsche el conocimiento? ¿cuáles son los principales argumentos de su posición? (Cita el texto para contestar).
  2.   ¿Qué le ocurre al filósofo respecto al conocimiento, según él?
  3. ¿A qué conclusión llega el autor en el segundo párrafo sobre el conocimiento?
  4. Explica con detalle y con tus palabras qué es la verdad para Nietzsche.
  5. Explica la siguiente frase: "Dividimos las cosas en géneros, caracterizamos el árbol como masculino y la planta como femenino: ¡qué extrapolación tan arbitraria!"
  6. Busca información sobre el nihilismo en este autor. 
 

martes, 12 de marzo de 2013

FRAGMENTOS TRAICIONADOS XV. VERANO (Homenaje a un gran amigo).

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La casa al otro lado de la calle tiene nuevos propietarios, una pareja más o menos de su edad con hijos pequeños y un BMW. Él no les presta atención hasta que un día llaman a su puerta.
  • Hola, soy David Truscott, tu nuevo vecino. Me he dejado la lleve dentro de casa y no puedo entrar. ¿Me permitirías llamar por teléfono? –Y entonces, como una ocurrencia tardía-: ¿No te conozco?
Se produce el reconocimiento. En efecto, ambos se conocen. En 1952, David Truscott y él iban a la misma clase de sexto curso en la escuela secundaria Saint Joseph. Él y David Truscott podrían haber avanzado uno al lado del otro durante el resto de la enseñanza media, de no ser porque David no entendía ni papa de álgebra, ni siquiera lo más esencial, que la x, la y y la z estaban allí para liberarte del tedio de la aritmética. David tampoco acabó de manejarse con el latín… con el subjuntivo, por ejemplo. Incluso a edad tan temprana, le parecía evidente que estaría mejor fuera de la escuela, lejos del latín y el álgebra, contando billetes en un banco o vendiendo zapatos.
Pero, a pesar de que le abroncaban continuamente por no comprender las cosas (broncas que él aceptaba aunque de vez en cuando las lágrimas le empañaban las gafas), David persistió en sus estudios, sin duda porque sus padres le obligaban a ello. Pese a las dificultades, se las arregló para superar sexto y luego séptimo y así hasta décimo, y ahora helo aquí, veinte años después, pulcro, vivaz y próspero, y, según se revela, tan absorto en sus asuntos profesionales que por la mañana, al salir de casa para ir a la oficina, se le ha olvidado la llave dentro y, puesto que su mujer se ha llevado a los niños a un fiesta, no puede entrar en su vivienda.
Y a qué te dedicas? —le pregunta a David, más que curioso.
—Al marketing. Trabajo en el grupo Woolworth. ¿Y tú qué haces?
—Pues me encuentro entre una cosa y otra. He dado clases en una universidad de Estados Unidos, y ahora estoy buscando un puesto aquí.
—Bueno, hemos de reunirnos. Deberías venir a tomar una copa, a cambiar impresiones. ¿Tienes hijos?
—Soy un hijo. Quiero decir que vivo con mi padre. Se está haciendo mayor, necesita que cuiden de él. Pero pasa, hombre. El teléfono está ahí.
Así pues, David Truscott, que no entendía la x y la y, es un floreciente experto en marketing, mientras que él, que no tuvo la menor dificultad para entender la x, y la y, junto con otras muchas cosas más, es un desempleado intelectual. ¿Qué indica esto sobre el funcionamiento del mundo? Lo más evidente que parece indicar es que el camino que conduce a través del latín y el álgebra no es el camino hacia el éxito material. Pero puede indicar mucho más: que comprender las cosas es una pérdida de tiempo, que si quieres tener éxito en el mundo, una familia feliz, una bonita casa y un BMW no deberías tratar de comprender las cosas, sino tan solo sumar las cifras o pulsar los botones o hacer cualquier otra cosa que haga la gente de marketing y por la que son tan espléndidamente recompensados.
El caso es que David Truscott y él no se reunieron para tomar la copa prometida y mantener la charla prometida. Si algún atardecer resulta que él se encuentra en la parte delantera del jardín rastrillando hojas a la hora en que David Truscott regresa del trabajo, los dos se saludan como buenos vecinos, agitando la mano o inclinando la cabeza desde el otro lado de la calle, pero eso es todo. El ve un poco más a la señora Truscott, una mujer menuda y pálida que siempre está metiendo prisa a los niños para que suban o bajen del segundo coche pero David no se la ha presentado y él no ha tenido ocasión de hablar con ella. La vía Tokai es una avenida de mucho tráfico, peligrosa para los niños. No hay ninguna buena razón para que los Truscott crucen a su lado o para que él cruce al de ellos.

J.M. COETZEE

ACTIVIDADES:

1. Busca información del autor y la obra. ¿Cuál era el problema de su país? ¿Qué te parece la figura de Mandela? Si has visto Invictus haz un comentario sobre la película.

1. ¿Qué es un desempleado intelectual? ¿crees qué pueden proporcionar algún beneficio a la sociedad?

2. Explica esto con tus palabras: Lo más evidente que parece indicar es que el camino que conduce a través del latín y el álgebra no es el camino hacia el éxito material.

3. ¿Por qué dice el autor lo siguiente: "comprender las cosas es una pérdida de tiempo, que si quieres tener éxito en el mundo, una familia feliz, una bonita casa y un BMW no deberías tratar de comprender las cosas, sino tan solo sumar las cifras o pulsar los botones o hacer cualquier otra cosa que haga la gente de marketing y por la que son tan espléndidamente recompensados"? Estás de acuerdo con él. ¿Puede tener la filosofía algo que ver con este planteamiento?

5. ¿Cuál es el sentido de este fragmento: "La vía Tokai es una avenida de mucho tráfico, peligrosa para los niños. No hay ninguna buena razón para que los Truscott crucen a su lado o para que él cruce al de ellos"

6. Haz una redacción (a favor o en contra) acerca de la importancia de la cultura, de las humanidades en una sociedad como la nuestra. 

martes, 5 de marzo de 2013

FRAGMENTOS TRAICIONADOS XIV: Un texto sobre el absurdo...


La filosofía de Nietzsche es objeto de muchas interpretaciones. Una de ellas, muy fecunda, es la filosofía existencial. Uno de los representantes de dicho movimiento es Albert Camus. Y uno de los textos más significativos, entre otros, es El mito de Sísifo. Ensayo sobre el absurdo (1943). En esta obra expone su “filosofía del absurdo” - “juzgo que la noción de lo absurdo es esencial y puede figurar como la primera de mis verdades” - tema central en toda su obra: el absurdo nace de la confrontación entre la experiencia del mundo y el “deseo desenfrenado de claridad”. Encontrar una salida al absurdo es muy difícil desde la filosofía, es más fácil aferrarse al consuelo y la esperanza que ofrece la religión. Sin embargo, tres consecuencias sacará Camus de lo absurdo: “mi rebelión, mi libertad y mi pasión”. En La peste (1947), por ejemplo, una novela filosófica, la vivencia de lo absurdo llega al máximo bajo la figura del sufrimiento del inocente; la peste es símbolo de la misma vida humana y, en ésta como en aquélla, en cualquier momento puede saltar agazapada la enfermedad fatídica y horrorosa, como el absurdo.
Pero, por ahora, vamos a centrarnos en el siguiente texto.

EL CUENTO ES EL SIGUIENTE.

El mito de Sísifo

Los dioses habían condenado a Sísifo a empujar sin cesar una roca hasta la cima de una montaña, desde donde la piedra volvería a caer por su propio peso. Habían pensado con algún fundamento que no hay castigo más terrible que el trabajo inútil y sin esperanza.
Si se ha de creer a Homero, Sísifo era el más sabio y prudente de los mortales. No obstante, según otra tradición, se inclinaba al oficio de bandido. No veo en ello contradicción. Difieren las opiniones sobre los motivos que le convirtieron en un trabajador inútil en los infiernos. Se le reprocha, ante todo, alguna ligereza con los dioses. Reveló sus secretos. Egina, hija de Asopo, fue raptada por Júpiter. Al padre le asombró esa desaparición y se quejó a Sísifo. Éste, que conocía el rapto, se ofreció a informar sobre él a Asopo con la condición de que diese agua a la ciudadela de Corinto. Prefirió la bendición del agua a los rayos celestes.
Por ello le castigaron enviándole al infierno. Homero nos cuenta también que Sísifo había encadenado a la Muerte. Plutón no pudo soportar el espectáculo de su imperio desierto y silencioso. Envió al dios de la guerra, quien liberó a la Muerte de manos de su vencedor. Se dice también que Sísifo, cuando estaba a punto de morir, quiso imprudentemente poner a prueba el amor de su esposa. le ordenó que arrojara su cuerpo sin sepultura en medio de la plaza pública. Sísifo se encontró en los infiernos y allí irritado por una obediencia tan contraria al amor humano, obtuvo de Plutón el permiso para volver a la tierra con objeto de castigar a su esposa. Pero cuando volvió a ver este mundo, a gustar del agua y el sol, de las piedras cálidas y el mar, ya no quiso volver a la sombra infernal.
Los llamamientos, las iras y las advertencias no sirvieron para nada. Vivió muchos años más ante la curva del golfo, la mar brillante y las sonrisas de la tierra. Fue necesario un decreto de los dioses. Mercurio bajó a la tierra a coger al audaz por la fuerza, le apartó de sus goces y le llevó por la fuerza a los infiernos, donde estaba ya preparada su roca. Se ha comprendido ya que Sísifo es el héroe absurdo. Lo es en tanto por sus pasiones como por su tormento. Su desprecio de los dioses, su odio a la muerte y su apasionamiento por la vida le valieron ese suplicio indecible en el que todo el ser dedica a no acabar nada. Es el precio que hay que pagar por las pasiones de esta tierra. No se nos dice nada sobre Sísifo en los infiernos. Los mitos están hechos para que la imaginación los anime. Con respecto a éste, lo único que se ve es todo el esfuerzo de un cuerpo tenso para levantar la enorme piedra, hacerla rodar y ayudarla a subir una pendiente cien veces recorrida; se ve el rostro crispado, la mejilla pegada a la piedra, la ayuda de un hombro que recibe la masa cubierta de arcilla, de un pie que la calza, la tensión de los brazos, la seguridad enteramente humana de dos manos llenas de tierra. Al final de ese largo esfuerzo, medido por el espacio sin cielo y el tiempo sin profundidad, se alcanza la meta. Sísifo ve entonces como la piedra desciende en algunos instantes hacia ese mundo inferior desde el que habrá de volverla a subir hacia las cimas, y baja de nuevo a la llanura. Sísifo me interesa durante ese regreso, esa pausa. Un rostro que sufre tan cerca de las piedras es ya él mismo piedra.
Veo a ese hombre volver a bajar con paso lento pero igual hacia el tormento cuyo fin no conocerá. Esta hora que es como una respiración y que vuelve tan seguramente como su desdicha, es la hora de la conciencia. En cada uno de los instantes en que abandona las cimas y se hunde poco a poco en las guaridas de los dioses, es superior a su destino. Es más fuerte que su roca. Si este mito es trágico, lo es porque su protagonista tiene conciencia.
¿En qué consistiría, en efecto, su castigo si a cada paso le sostuviera la esperanza de conseguir su propósito? El obrero actual trabaja durante todos los días de su vida en las mismas tareas y ese destino no es menos absurdo.
Pero no es trágico sino en los raros momentos en se hace consciente. Sísifo, proletario de los dioses, impotente y rebelde conoce toda la magnitud de su condición miserable: en ella piensa durante su descenso. La clarividencia que debía constituir su tormento consuma al mismo tiempo su victoria. No hay destino que no venza con el desprecio.
Por lo tanto, si el descenso se hace algunos días con dolor, puede hacerse también con alegría. Esta palabra no está de más. Sigo imaginándome a Sísifo volviendo hacia su roca, y el dolor estaba al comienzo. Cuando las imágenes de la tierra se aferran demasiado fuertemente al recuerdo, cuando el llamamiento de la dicha se hace demasiado apremiante, sucede que la tristeza surge en el corazón del hombre: es la victoria de la roca, la roca misma. La inmensa angustia es demasiado pesada para poderla sobrellevar. Son nuestras noches de Getsemaní.
Sin embargo, las verdades aplastantes perecen al ser reconocidas. Así, Edipo obedece primeramente al destino sin saberlo, pero su tragedia comienza en el momento en que sabe. Pero en el mismo instante, ciego y desesperado, reconoce que el único vínculo que le une al mundo es la mano fresca de una muchacha. Entonces resuena una frase desesperada: «A pesar de tantas pruebas, mi edad avanzada y la grandeza de mi alma me hacen juzgar que todo está bien». El Edipo de Sófocles, como el Kirilov de Dostoievsky, da así la fórmula de la victoria absurda. La sabiduría antigua coincide con el heroísmo moderno. No se descubre lo absurdo sin sentirse tentado a escribir algún manual de la dicha. «¿Cómo? ¿Por caminos tan estrechos...?». Pero no hay más que un mundo. La dicha y lo absurdo son dos hijos de la misma tierra. Son inseparables. Sería un error decir que la dicha nace forzosamente del descubrimiento absurdo. Sucede también que la sensación de lo absurdo nace de la dicha. «Juzgo que todo está bien», dice Edipo, y esta palabra es sagrada. Resuena en el universo y limitado del hombre. Enseña que todo no es ni ha sido agotado. Expulsa de este mundo a un dios que había entrado en él con la insatisfacción y afición a los dolores inútiles. Hace del destino un asunto humano, que debe ser arreglado entre los hombres. Toda la alegría silenciosa de Sísifo consiste en eso. Su destino le pertenece. Su roca es su cosa. Del mismo modo el hombre absurdo, cuando contempla su tormento, hace callar a todos los ídolos.
En el universo vuelto de pronto a su silencio se alzan las mil vocecitas maravillosas de la tierra. Llamamientos inconscientes y secretos, invitaciones de todos los rostros constituyen el reverso necesario y el premio de la victoria. No hay sol sin sombra y es necesario conocer la noche. El hombre absurdo dice que sí y su esfuerzo no terminará nunca. Si hay un destino personal, no hay un destino superior, o, por lo menos no hay más que uno al que juzga fatal y despreciable. Por lo demás, sabe que es dueño de sus días. En ese instante sutil en que el hombre vuelve sobre su vida, como Sísifo vuelve hacia su roca, en ese ligero giro, contempla esa serie de actos desvinculados que se convierten en su destino, creado por él, unido bajo la mirada de su memoria y pronto sellado por su muerte. Así, persuadido del origen enteramente humano de todo lo que es humano, ciego que desea ver y que sabe que la noche no tiene fin, está siempre en marcha. La roca sigue rodando.
Dejo a Sísifo al pie de la montaña. Se vuelve a encontrar siempre su carga. Pero Sísifo enseña la fidelidad superior que niega a los dioses y levanta las rocas. Él también juzga que todo está bien. Este universo en adelante sin amo no le parece estéril ni fútil. Cada uno de los granos de esta piedra, cada trozo mineral de esta montaña llena de oscuridad forma por sí solo un mundo. El esfuerzo mismo para llegar a las cimas basta para llenar un corazón de hombre.
Hay que imaginarse a Sísifo dichoso.


ACTIVIDADES.
  1. Busca información relevante sobre Camus.
  2. Busca información relevante sobre las características principales del existencialismo.
  3. ¿Podemos decir qué el mundo es absurdo? Explica tu posición al respecto.
  4. Explica la siguiente frase del texto: Si este mito es trágico, lo es porque su protagonista tiene conciencia.
  5. ¿De qué dos aspectos puede nacer el absurdo, según Camus?, ¿estás de acuerdo con él?
  6. ¿En qué sentido puedes imaginar a Sísifo dichoso?
  7. Explica la siguiente frase del texto: Este universo en adelante sin amo no le parece estéril ni fútil. Cada uno de los granos de esta piedra, cada trozo mineral de esta montaña llena de oscuridad forma por sí solo un mundo. El esfuerzo mismo para llegar a las cimas basta para llenar un corazón de hombre.

viernes, 15 de febrero de 2013

FRAGMENTOS TRAICIONADOS XIII: Humanitos

 
HUMANITOS.

Darwin nos informó que somos primos de los monos, no de los ángeles. Después supimos que veníamos de la selva africana y que ninguna cigüeña nos había traído desde París. Y no hace muchos nos enteramos de que nuestros genes son casi igualitos a los genes de los ratones.
Ya no sabemos si somos obras maestras de Dios o chistes malos del Diablo. Nosotros, los humanitos:
    los exterminadores de todo,
    los cazadores del prójimo,
    los creadores de la bomba atómica, la bomba de hidrógeno y la bomba de neutrones, que es la más saludable de todas porque liquida a las personas pero deja intactas las cosas,
    los únicos animales que inventan máquinas,
    los únicos que viven al servicio de las máquinas que inventan,
    los únicos que devoran su casa,
    los únicos que envenenan el agua que les da de beber y la tierra que les da de comer,
    los únicos capaces de alquilarse o venderse y de alquilar o vender a sus semejantes,
    los únicos que matan por placer,
    los únicos que torturan,
    los únicos que violan.
Y también
    los únicos que ríen,
    los únicos que sueñan despiertos,
    los que hacen seda de la baba del gusano,
    los que convierten la basura en hermosura,
    los que descubren colores que el arco iris no conoce,
    los que dan nuevas músicas a las voces del mundo
    y crean palabras, para que no sean mudas
    la realidad ni su memoria.


EDUARDO  GALEANO, en ESPEJOS.

ACTIVIDADES.
  
1. Explica científicamente la primera estrofa.
2. Explica esta frase: "Ya no sabemos si somos obras maestras de Dios o chistes malos del Diablo"
3. Elige de la segunda estrofa 5 de las características de los "humanitos" y desarrolla cada una de ellas (5 líneas, como mínimo, por cada característica).
4. ¿Por qué crees que dice que la realidad es muda?, ¿puede tener alguna relación esta consideración del mundo con el darwinismo? 
5. Elige de la tercera estrofa 5 de las características de los "humanitos" y desarrolla cada una de ellas (5 líneas, como mínimo, por cada característica).

martes, 12 de febrero de 2013

FRAGMENTOS TRAICIONADOS XII: Mapa del tiempo

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Mapa del tiempo

Hace unos cuatro mil quinientos de años, año
más, año menos, una estrella emana escupió un planeta,
que actualmente responde al nombre de Tierra.
Hace unos cuatro mil doscientos millones de años, la
primera célula bebió el caldo del mar, y le gustó, y se dupli-
có para tener a quién convidar el trago.
Hace unos cuatro millones y pico de años, la mujer y el
hombre, casi monos todavía, se alzaron sobre sus patas y
se abrazaron, y por primera vez tuvieron la alegría y el pá-
nico de verse, cara a cara, mientras estaban en eso.
Hace unos cuatrocientos cincuenta mil años, la mujer y
el hombre frotaron dos piedras y encendieron el primer
fuego, que los ayudó a pelear contra el miedo y el frío.
Hace unos trescientos mil años, la mujer y el hombre se
dijeron las primeras palabras, y creyeron que podían en-
tenderse.
Y en eso estamos, todavía: queriendo ser dos, muertos
de miedo, muertos de frío, buscando palabras.

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Eduardo Galeano
ACTIVIDADES.

  1. Busca con exactitud lo que se afirma en los dos primeros párrafos y explícalo mediante datos científicos reales (pista: estos datos están en vuestro libro de texto).
  1. Explica desde la antropogénesis el tercer párrafo, es decir, cómo y por qué se produjo ese avance evolutivo. ¿Qué crees que sentirían esas dos criaturas?
  1. ¿Qué afirma Galeano que sirvió al ser humanos para “pelear contra el miedo y el frío”?
  1. ¿Qué papel juega la palabra para Galeano? Ponte en situación y haz el esfuerzo de imaginar qué se dirían por vez primera esa pareja. Explica tu postura.
  1. ¿Qué quiere decir Galeano con el último párrafo?
  1. ¿Crees qué ha servido para algo la evolución, según Galeano? ¿Y para ti?
  1. Intenta un parapensar, un microcuento, un poema visual con uno de los temas filosóficos que se derivan de la evolución.

martes, 5 de febrero de 2013

FRAGMENTOS TRAICIONADOS XI: De Cronopios y Famas


RELOJES

Un fama tenía un reloj de pared y todas las semanas le daba cuerda CON GRAN CUIDADO. Pasó un cronopio y al verlo se puso a reír, fue a su casa e inventó el reloj-alcachofa o alguacil, que de una y otra manera puede y debe decirse.
        El reloj alguacil de este cronopio es un alguacil de la gran especie, sujeto por el tallo a un agujero de la pared. Las innumerables hojas del alguacil marcan la hora presente, y además todas las horas, de modo que el cronopio no hace más que sacarle una hoja y ya sabe una hora. Como las va sacando de izquierda a derecha, siempre la hoja da la hora justa, y cada día el cronopio empieza a sacar una nueva vuelta de hojas. Al llegar al corazón el tiempo no puede ya medirse, y en la infinita rosa violeta del centro el cronopio encuentra un gran contento, entones se la come con aceite, vinagre y sal, y pone otro reloj en el agujero.



J. Cortázar,  
Historia de cronopios y de famas.

ACTIVIDADES.

  1. Busca información relevante del autor, en general, y del libro en particular, nombrando las características de los FAMAS, ESPERANZAS y los CRONOPIOS.
  2. ¿Por qué crees que se rió el cronopio?
  3. Establece las diferencias entre el modo de entender el tiempo que tiene el fama y el cronopio. Para realizar este ejercicio utiliza fragmentos del texto (15 líneas).
  4. ¿Con que concepción del tiempo identificas más a la sociedad?
  5. ¿A cuál de las dos concepciones se parece más la tuya? Inventa o imagina tu propio reloj, ¿cómo sería?
  6. Intenta un parapensar, un microcuento o un poema visual inspirándote en el texto o en las actividades realizadas.